martes, 11 de noviembre de 2014

Carta al Destino




A veces la vida te da giros inesperados.

Es difícil de comprender como en un momento

puedes estar tan seguro y emocionado de algo,

que no pasa por tu mente oposición alguna.

y con una respuesta negativa, sucumbes y te derrumbas.

Supongo que hay una lección que aprender en cada derribo.

Con mis pocos años de vida he aprendido que el tiempo sana todo.

El tiempo y el cariño incondicional de grandes amigos,

es todo lo que necesitas para revivir.

¿El sentimiento al caer?

ese amargo sentimiento de una herida abierta no se puede ignorar,

pero si valorar.

Y si hay un sentimiento que valoro, es la Decepción.

dicha decepción me recuerda a no vivir con expectativas.

Propias y Ajenas.

Es el saber que nada esta escrito.

Y con tal derribo me atrapa una frase que me catapulta de nuevo a la cima.

"Lo dulce no es tan dulce, sin lo Amargo"

Porque esos giros inesperados que ofrecen cambio repentino, 

no son mas que la pauta de mi  Destino.

A ti Destino, te escribo, 

no con un sentimiento de decepción,

mas con un sentimiento de Esperanza.

Una esperanza que radica en el camino que he recorrido,

con emociones buenas y malas,

obstáculos no hay que poner.

confiado y listo me siento

porque falta mucho por recorrer.

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